10 RAZONES DE POR QUÉ LA MARIHUANA DEBE SER LEGAL EN COSTA RICA

noviembre 14, 2009

Vivimos en un país donde reina un preocupante estado de doble moral. Doble moral ante la responsabilidad social (“qué mal que se hacen las cosas en este país, pero cuando las hago mal yo entonces no importa…”), doble moral en las calles de nuestro país. Doble moral en sus escuelas y colegios. Por dicha este es un pensamiento que, junto con sus más acérrimos defensores, va caducando con el tiempo, para dar paso a una nueva forma de pensar. Como siempre ha sucedido. Con la particularidad esta vez que la brecha generacional se vio invadida por un gigante llamado internet…

De repente ya las noticias no llegan a su casa a través del televisor, en la hora del almuerzo, en la hora de la cena. Ya no son filtradas a través del siempre tristemente risible status quo, que genera una identidad, en este caso nacional y en un marco específico de tiempo. Me refiero a una época antes del internet, que pareciera mucho más distante en el tiempo de lo que realmente está; como le digo, hay todavía exponentes de esta época y modo de pensar y la defienden a capa y espada.

Ya sea porque era mucho más cómoda la existencia antes, acobijados en la cálida ternura que genera el adormecimiento placentero del que nos habló Pink Floyd, o ya sea porque la estructura social estaba mucho más marcada en ese entonces, y así las normas sociales establecidas pues… se respetaban. El hecho es que existía un orden, dictado por la manera de hablar y de actuar de nuestros personajes locales, a través de la tele y los periódicos, que se confirmaba cada semana a través de los partidos de futbol, cuando los deportistas de este género vivían de labores tan disímiles como jugadores había en la liga nacional.

Estamos hablando entonces de que el grueso de la gente está feliz revolcándose en la perenne miopía del status quo, y la otra parte placenteramente observa el comportamiento del orden que se manifiesta en las filas. Tomando guaro, feliz y trabajando. Viendo el partido, tomando guaro, infeliz y trabajando. Golpeando a su mujer, viendo el partido, tomando guaro, me cago en todo. Ya ustedes ven por donde voy.

Tristemente me tocó una vez ver a un señor bien borracho, alardeando orgullosamente de que él, jamás había probado una droga, ni es algo que sus hijos, JAMÁS, harían. Esta maña le agarraba al roco cada vez que venía a casa de mis padres, algún domingo X para algún asado entre amigos, y se ponía hasta el seserete. O sea, que todo esto lo decía con un cigarro en la mano, balbuceando de tapis, y meciéndose en su equilibrio, que cada vez le perdonaba menos. Vale que nunca probó las drogas…

No sé si esto lo decía porque estaba yo ahí en ese momento, (porque yo desde hace muchos años que soy orgullosamente un asiduo fumador de marihuana) o… pensándolo bien, no encuentro ninguna otra razón por la cual siempre saliera con el mismo tema. Eso sí, siempre al final de la noche, cuando la inconsciencia alcanzada por su estado de ebriedad le brindara el “valor” de hacerlo, poco antes de que su hijo se lo tuviese que llevar a casa entre todo su balbuceo.

También tristemente, las historias y enseñanzas que nos ha dejado el consumo del licor en nuestro país son mucho más fuertes que mi cómica anécdota. Estamos hablando de muertes y lesiones permanentes de inocentes a manos de conductores borrachos, de femicidios a lo largo y ancho de nuestra región centroamericana, violencia doméstica justo el día en que más partidos hay… una mezcla de alcohol con otro espejismo local, la eterna fantasía de que acá hay buen futbol, porque acá somos bien hombres, cosa buena como bueno es el futbol. Patrocina tu marca de cerveza favorita. Flojito y cooperando mijo. Abra la boca y cierre los ojos… cierre los ojos… cierre los ojos.

En una sociedad donde el consumo del licor se premia con las vallas publicitarias gigantescas a lo largo del camino, donde si tomas vas a ser feliz, tener amigos, ligar las nenas, donde nada de esto es cierto (tampoco que tenemos buen futbol), la desinformación reina sobre las masas y eso favorece a algunos pocos y nos causa problemas a la mayoría.

En febrero serán otra vez las elecciones en nuestro país. El otro día en un periódico universitario leí, entre los candidatos, las razones de por qué sí o por qué no legalizarían la marihuana. Ninguno me convenció. La peor de todas las posturas, la de la candidata del oficialismo. Una postura moralista que decía algo asi como que el consumo de la marihuana va en contra de nuestros principios como costarricenses, que triste. Sí, va en contra de tomar alcohol y de toda la destrucción y tristeza que esto ha generado. Va en contra de la violencia contra la mujer, en contra de las actitudes irresponsables que el consumo del licor genera. En contra de la hipocresía, en contra de no pensar, hacia adonde se está moviendo esta masa uniforme, especialmente fea en Costa Rica, en donde el guaro y el futbol nos hacen más “hombres”.

El resto de las posturas también calificaba a la marihuana como una droga (no así al alcohol y al tabaco) destructiva de nuestros principios morales. El que fuma hierba sabe que nada más alejado de la realidad. Sabe que es un estimulante para la mente y para el espíritu, algo bueno, de la tierra, como nuestro café. Yo me pregunto a veces si estaremos realmente conscientes de que ya los votantes menores de los 35 años, representamos más del cincuenta por ciento. El cambio está en nuestras manos. Está tan cerca, que lo puedo sentir. Tristemente, nuestros políticos no representan una modernidad más allá de los restos de un status quo del pasado, que ha quedado desperdigado por ahí en los noventa. Como la eterna lucha entre dos bandos políticos ya inexistentes, donde liberación representa la nueva derecha, y la derecha antigua se está consumiendo en las llamas de su propio, disculpen la palabra, satanismo. Donde pareciera que la forma nueva de hacer política apela todavía más a la ignorancia de la mayoría, que a realmente creer que un cambio más profundo es posible. UN CAMBIO MÁS PROFUNDO QUE ESTO ES POSIBLE. La ignorancia que un adormecimiento de más de cincuenta años ha propagado en las calles y medios de comunicación de nuestro país la mala publicidad, la publicidad del engaño, de lo vacío, de la estupidez. Por eso toma alcohol, por eso ve futbol… Para olvidar. Yo fumo para olvidar también, solo que cuando fumo mucho me siento relajado y me dan ganas de descansar; y no de alardear de lo que no soy, ni de pegarle a mi mujer, y no me cago en mis pantalones, y no me vomito encima, no me monto en un carro y mato gente, ¿ya ve?…

Yo no sé cuántas razones (si es que alguna) para la legalización de mi hierba querida hay contenidas en este artículo, lo que sí sé es que no las enumeré. En todo caso, me interesa más que piense en esto que le he dicho, la próxima vez que vea una valla publicitaria con jóvenes sonriendo, gozando la vida, siendo bellos y felices patrocinada por su cerveza preferida… Piense en todo esto y hágase una pregunta: ¿Quién le está diciendo esto y por qué?… ¿Quién le está diciendo eso y por qué?… ¿Quién le está diciendo eso y por qué?…

Ya el sol sale poco a poco otra vez sobre San José. Pronto las calles se van a llenar de gente en su camino al trabajo, sea cual sea. Dentro de poco voy a poder poner música a volumen sin molestar a mi novia que aún duerme. Fumo, espero que me haya acompañado en la lectura hasta aquí, y pienso en la buena pieza que voy a poner para poder dar gracias y sentirme bien de otra vez volver a ver un nuevo día. Estoy lúcido. Lúcido y feliz. Pronto pondré Bob Marley…

“Sun is shining, the weather is sweet… Make you wanna move, your dancing feet…”

Escrito por Camilo Pavez – Moldo.


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2 Responses to “10 RAZONES DE POR QUÉ LA MARIHUANA DEBE SER LEGAL EN COSTA RICA”

  1. jorge Says:

    considero que una diversion que tenga que estar amparada en el consumo de algun tipo de droga, puede ser considerada lo mismo que la felicidad causada por el dinero.
    Preferis tu alegria superficial por la cual tienes que pagar y el efecto de ella muy poco te va a durar.

    El evadir los problema existentes y no plantearle una solucion a ellos es una posicion que considero poco coherente al buscar un cambio. El buscar una solucion a base del consumo de drogas, en mi opinion es no plantearle cara a los problemas.

    Ud puede creer que al fumar no comete ningun asesinado pero no se plantea los problemas ocasionados por la especulacion existente detras de el consumo de mariguana desde la esclavizacion de muchos indigenas en talamanca hasta el llanto de una madre al ver que su hijo prefiere consumir droga que pasar un buen rato con quienes lo rodean.

    Y no me baso en cuestiones morales para tener mi opionion sobre este tema, sino en experiencias vividas a diario en mi entorno.


  2. No se si usted es religioso, pero mucho de lo que acaba de decir se puede aplicar igualmente a la religión. La religión es en si una forma de evadir la realidad, evadir los problemas, rendirse ante un ser imaginario que les proporciona seguridad y paz. Aún así, es decisión de la gente si quiere creer en un dios o no, y yo lo respeto. Creo que la idea de que la gente fuma marihuana para escapar de sus problemas está alejada a la verdad, al contrario creo que lo pone a uno en un estado de introspección donde uno se ve obligado a pensar más en uno mismo y en los que lo rodean, es por esto que mucha gente ha experimentado cambios positivos en su vida, porque se han dado cuenta de cosas gracias a la planta. Sobre las repercusiones negativas que menciono, se deben básicamente por la prohibición que existe actualmente. Una madre no llora si descubre que su hijo esta tomando cerveza ocasionalmente, ya que es legal, al darse cuenta que fuma marihuana si se empieza a preocupar ya que es ilegal, y el mismo acto de conseguir marihuana es una tarea riesgosa, si estuviera informada al respecto, y la planta fuera legal no tendría las mismas razones para preocuparse. Sobre las esclavizaciones, yo no he visto gente esclavizada para el consumo de alcohol o tabaco, veo industrias dentro del marco de la ley, bien organizadas y reguladas con trabajadores asalariados produciendo productos que aportan al estado por medio de impuestos, si la marihuana fuera legal así sería el caso. Porque usted haya evidenciado un caso donde la persona se aleja de su familia por fumar marihuana no quiere decir que eso es un efecto de la planta en sí, o que todos los casos son iguales, hay que ver que otros factores en la vida de esa persona estaban en juego. Yo conozco muchas personas usuarias de la marihuana que tienen una vida familiar envidiable. Gracias por el aporte.


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